Al usuario se le gana, no se le secuestra

Reflexionando sobre como haceros llegar mejor las oportunidades que puede ofrecer Sarepolis, esta misma mañana el equipo hemos acabado analizando algunas prácticas de marketing que vemos en nuestro alrededor, y hemos querido compartir esta reflexión con vosotros, un alegato a favor de un modelo de marketing, en el que al usuario se le gane o incluso se le fidelice, un rechazo a otro modelo en el que se mercantiliza y se le impone artificialmente la necesidad del software, aprovechando una posición que lo permite. Así es como creemos en hacer las cosas en Sarepolis.

 

¿Quieres extender tu aplicación?

El software, las aplicaciones, tienen que ser queridas por sus usuarios.

Un buen análisis de necesidades podrá hacer mucho para identificar una necesidad clave que la aplicación pueda cubrir, y siendo clave esta necesidad, el usuario será lógico que demande el software (si no erramos al detectar esa necesidad, y si la aplicación es atractiva a sus ojos).

En el caso de Sarepolis, reflexionamos que la participación podría valerse de internet para vencer los problemas propios a la reunión física, poder reunirnos en el mismo lugar a la misma hora.

Con este germen en mente, y teniendo siempre muy presente la teoría de los procesos de participación (en lo que ya teníamos experiencia), intentamos crar una solución software que ya hace tiempo fue presentada al público y en la que trabajamos constantemente.

Frente a este modelo de detectar necesidades donde el software podría dar solución (o a veces encontrarlas de casualidad, como a veces pasa con las ideas), existe otro modelo.

Desde una posición de poder, un ayuntamiento, un gobierno, una empresa, podría imponer su software (por ejemplo, por que ve que no se impone, o no convence por si mismo) detectando los puntos clave, los cuellos de botella por ejemplo de la administración, y exigiendo en estos puntos el uso de su aplicación. Por citar un caso que pueda sonar cercano, MetaPosta de gobierno vasco.

Aquí confluyen las dos formas de extender tu software, pero parece justo analizar que donde el primer modelo creará usuarios (probablemente menos) por lo menos algo interesados, voluntarios, y reales, el segundo modelo acabará por generar rechazo al verse como una imposición, y creará usuarios fantasma que no será reales y serán un simple número, en lugar de usuarios reales del software.

Y cuando una aplicación es gratuita, o freemium, no sirve de nada (salvo para obtener subvenciones, o similar) alcanzar un falso numero de 130.000 usuarios, si no son usuarios irreales, que no solo no retroalimentan la aplicación con su uso, si no que probablemente perciban la aplicación como algo ajeno

El software, para extenderlo, no puede imponerse. No funciona. El auténtico desafio (y en Sarepolis no tenemos todavía ese secreto) reside en ganarse el interés del usuario, en lograr que el usuario interesado en el software tenga facilidad para acceder a él, y una vez lo use, se gane su aprobación. Tampoco se puede desatender al usuario indeciso, debiendo buscar que la experiencia al usar la aplicación le gane y pase a ser un usuario interesado en la aplicación. Hay que buscar que los usuarios recomienden la aplicación a otros, que nunca se sientan molestados por la herramienta, que sientan que sus valoraciones de la plataforma son atendidas, ese es quizás el camino para implantar una herramienta (si el analisis de la necesidad que cubre es acertado).

 

¿Sabes donde te mueves?

Si atendemos al estudio anual de la Fundación Telefónica, podemos sacar algunas métricas; España se encontraría en un periodo que podriamos considerar como de consolidación de los smartphones, ya que en 2014 la penetración (las nuevas ventas) de los smartphones respecto de la telefonia móvil ha sido muy alta (la mayor de Europa) alcanzando el 81% del parqué total de la telefonía movil. Conviene recordar que estamos evaluando cifras de 2014, obsoletas al momento de leerse, en cualquier caso.

El SO principal es Android, con un 88,1% de ventas en Agosto, frente al 7.5% de iOS (mejorando 2.4% respecto de 2013) y un 2.4% de Windows Phone (mejorando también 2.4% respecto de 2013). En el resto del mundo estas posiciones no cambian, salvo en Japón, feudo del iOS con un 57.6% de cuota de mercado y Android en segunda posición.

Esto nos interesa como desarrolladores de software, ya que nos dice que Android es la plataforma para la que debemos escribir nuestro software, si tenemos que escoger solo una plataforma en la que crear.

Entre todas las plataforma, en España somos 23 millones de usuarios activos de apps realizando 3,8 millones de descargas diarias, para una media de apps instaladas superior a 20.

Según TheAppDate, cada día se publican mas de 2.400 apps nuevas. En un entorno como éste, el usuario de apps madura y cada vez confía menos en las recomendaciones que no le vengan de su entorno directo.

 

No te puedes imponer (¡ni debes!) al usuario

Nuevamente incidimos en la importancia de ganarse al usuario en este escenario, frente a imponerle una app que le genere una experiencia de usuario negativa con tal de ganar (fingir, mas bien) presencia.

Con este escenario, el camino que parece dibujarse como ganador es el de un marketing para nuestras apps que tenga al usuario como cercano, siendo conscientes de sus necesidades y valorando su feedback, mas allá de que nuestra app le de un valor concreto en el que esté interesado (razón última para usar software).

Frente a este modelo, exigir el uso de una aplicación de forma artificial, partidista, interesada, con el único objetivo de generar una masa irreal de usuarios fantasma que pretender vender como autenticos usuarios de tu herramienta, parece una estrategia bastante poco acertada y que a priori, no hace mas que evidenciar un claro rechazo de la aplicación por parte de quien debieran ser sus principales valedores; sus usuarios.