CONSULTA

PARTICIPACION EN LA DECISION

Después de las anteriores fases llegamos a un momento muy importante del proceso, la consulta, la participación en la toma de decisiones.

Tras el proceso de deliberación, en el que todos y todas los participantes han podido expresar su opinión y hacer sus propuestas, llega el momento de tomar una decisión sobre cuál o cuáles son las que se consideran más interesantes por las personas participantes.

Como ya hemos comentado, es importante que desde el principio del proceso se deje claro si éste es vinculante o consultivo, para que nadie se lleve una decepción o se frustre. De esta manera, quien participa sabe si las decisiones tomadas serán las que finalmente se implementen (si es un proceso vinculante) o solo serán tenidas en cuenta y valoradas, aunque la decisión final recaiga en quien ha impulsado el proceso (consultivo).

A la hora de tomar la decisión de cuáles son las mejores propuestas, cada participante se basará en su opinión, sus necesidades, lo que considera mejor para el proceso, para su municipio… aunque es inevitable que aquellas que les afectan de manera más directa (las que implican a su barrio, a sus necesidades) sean las que más peso tengan.

La posibilidad de tomar parte en la decisión final es algo que diferencia los procesos participativos de aquellos procesos que solo buscan reunir aportaciones, opiniones o quejas. Ofrecen a los/as participantes implicarse totalmente en el proceso y con ello logran que la ciudadanía recupere su voz, sienta que se le tiene en cuenta a la hora de tomar decisiones.

Este empoderamiento de la ciudadanía, acostumbrada muchas veces a delegar en los/as representantes elegidos, supone un cambio en la cultura y la manera de hacer las cosas. Poder participar en las decisiones que les afectan hace que la gente sea más consciente de la dificultad que entraña la gestión municipal y desarrolle un sentimiento de pertenencia a su barrio/municipio que poco a poco se había ido perdiendo.