DELIBERACIÓN

Deliberar RAE.

(Del lat. deliberāre).

1. intr. Considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos.

Tras las dos primeras fases, todos/as los/as participantes del proceso cuentan con la información necesaria para formarse una opinión y de las herramientas necesarias para participar. Ahora es el momento de comenzar la fase de deliberación, donde todos y todas los participantes opinarán sobre el tema que se presenta.

Esta fase, aunque es clave para el correcto desarrollo del proceso, puede presentar dificultades que debemos atajar lo antes posible.

  • Por un lado, la tendencia que todos tenemos a “barrer para casa”, es decir, a pensar que lo nuestro, lo que nos afecta directamente, es lo más importante, por encima de las necesidades de los demás.
  • Por otro, debemos tratar de que sea una deliberación constructiva y evitar en todo momento las discusiones y debates que no conducen a nada y que a veces enturbian el proceso, desmotivando al resto de participantes.

Una vez que estos frenos al proceso quedan neutralizados, la deliberación será el momento en el que comenzará el intercambio de impresiones, opiniones, comentarios… Además, durante esta fase puede ocurrir que sea necesario completar la información del proceso porque entre todos/as han ido aportando nuevos datos que pueden servir para la toma de la decisión final.

La fase de deliberación tendrá una duración determinada por el/a impulsor/a del proceso. El objetivo principal de esta fase es que todo el que quiera pueda hacer oír su opinión, sus propuestas, para de este modo participar en la construcción colectiva de la decisión final.

Puede parecer que participar no es fácil, sobretodo porque no estamos acostumbrados/as a hacerlo. Pero lo cierto es que sí lo es: todos/as y cada uno de nosotros/as tenemos una opinión sobre lo que nos rodea, lo que necesita nuestro barrio, nuestro pueblo… Al fin y al cabo, ¿quién va a saber más sobre las necesidades de un barrio que sus vecinos/as? Por eso, debemos vencer nuestras propias reticencias, el “es que yo de esto no sé”, y recuperar nuestro papel en la toma de decisiones. Y para eso está Sarepolis, para ayudar a crear procesos participativos inclusivos que faciliten la toma de decisiones de una manera participativa.