INFORMACIÓN

Vamos a profundizar un poco más en esa primera fase, la de información. A la hora de poner en marcha un proceso participativo es imprescindible ofrecer a las personas participantes toda la información posible sobre la cuestión a deliberar.

Sólo contando con toda la información, la gente podrá hacerse una idea de la dimensión de la cuestión planteada, sus características, las implicaciones que puede conllevar… y de esa manera tomar una decisión fundamentada, que será fruto de la deliberación y la reflexión.
Esta primera fase, si bien puede resultar muy obvia, no siempre recibe la atención que merece, y esto da lugar a procesos sesgados, donde no todas las personas participantes cuentan con las mismas oportunidades de tomar parte en la decisión porque no todas las personas comparten o poseen la misma información sobre el tema.

En otras ocasiones la falta de información deriva en frustración y resistencias a volver a participar, debido a las expectativas que se crean cuando comienza un proceso y las dudas que quedan sin resolver: ¿es vinculante o consultivo?, ¿hasta dónde se va a poder profundizar?, ¿qué condicionantes se dan para el desarrollo?…

Por ello en Sarepolis hemos hecho hincapié en que la fase de información sea lo más completa posible, que las personas participantes tengan desde el principio “todas las cartas sobre la mesa”, ya sea a través de fotos, documentos, referencias web… cualquier cosa que ayude a completar la información sobre el tema a deliberar.

A fin de cuentas, las opiniones son el resultado de un proceso de análisis de la información que disponemos bajo el prisma de nuestros valores, así que cuanto más completa sea esa información, mejor fundada será la opinión.